Las 4 fases y metas de DBT

Stephanie Vaughn, PsyD

Last updated: Enero 24, 2019 at 18:01 pm

 

  • La DBT estándar incluye cuatro fases más pre-tratamiento
  • Todos los pacientes inician en pre-tratamiento
  • No hay una cronología para moverse entre las fases.
  • Las metas son diferentes en cada Fase
  • La mayoría inicia en la Fase I
  • La Fase I es de la que más se habla e involucra la estabilización de la conducta
  • Si se presentan conductas que atentan contra la vida, auto-agresiones, o conductas que interfieren significativamente con la terapia o con la calidad de vida, el paciente debe permanecer en la Fase I
  • Las historias de la infancia e historias traumáticas no se abordan sino hasta la Fase II.
  • Existe muy poca información sobre las Fases III y IV.

 

Hay cuatro fases y metas en el tratamiento con DBT. Las cuatro fases y metas no incluyen la etapa de pre-tratamiento, que es la etapa en la que todo paciente potencial de DBT debe participar. Una vez que ha pasado la etapa de pre-tratamiento en la que el terapeuta y el paciente determinan que pueden trabajar juntos, generalmente ingresan a la fase I.

 

La fase I es cuando el terapeuta y el paciente trabajan juntos para controlar la conducta, reduciendo las conductas problema, las conductas que atentan contra la vida, las conductas que interfieren con la terapia y se incrementa la práctica de habilidades. El paciente aprenderá habilidades en la fase I.

 

Es importante entender que las etapas no son cronológicas. En realidad son circulares, lo que significa que hay ciertos problemas en cada etapa que el terapeuta y el paciente quizás tengan que resolver repetidamente. Por lo tanto, no es raro que un paciente pase la fase I, ingrese a la fase II y luego regrese a la fase I nuevamente.

 

La fase II supone reducir todo tipo de síntoma relacionado con el trauma, incluidos los diagnósticos formales de trastorno de estrés postraumático y otras experiencias emocionales traumáticas que pueden no ajustarse a los criterios para TEPT. Además, las experiencias emocionales invalidantes que los pacientes pudieron haber experimentado durante la infancia pueden ser discutidas aquí también. Es importante no subir la temperatura en la terapia hasta que esté en la fase II. Considero la fase II como subir la temperatura porque estamos procesando historias traumáticas e intensificando emociones. Es esencial no intensificar en la fase I las experiencias emocionales que ya son difíciles para el paciente.

 

Entonces, determinar la fase en la que un paciente se encuentra en DBT depende de la conducta que exhiba cuando viene al tratamiento. Con mucha frecuencia, los pacientes acudirán a la terapia con una tendencia a comenzar en fase I. Puede haber auto-agresión. Pueden tener conducta o ideación suicida significativa. También pueden tener lo que en DBT se denomina conductas que interfieren en la calidad de vida, conductas que interfieren significativamente en la calidad de vida como abuso de sustancias o relaciones románticas muy desreguladas, cualquier cosa que contribuya a las dificultades para generar una vida que vale la pena vivir. Entonces, si exhibe cualquiera de estas conductas problema, comenzaría en la fase I.

 

No es posible que un paciente resuelva completamente todos los conductas en la fase I antes de pasar a la fase II. Sin embargo, lo más importante a controlar son las conductas suicidas y las conductas de auto-agresión. La cantidad de tiempo que los terapeutas de DBT recomiendan para que un paciente se abstenga de un conducta que atenta contra su vida antes de pasar a la fase II es variable. Los pacientes deben comprometerse a abstenerse de conductas que atenten contra su vida antes de pasar a la fase II. Y cuando se tiene en cuenta una conducta que interfiere con la terapia o una conducta que interfiere con la calidad de vida, el terapeuta querrá considerar la intensidad y la frecuencia de ambas. Para cuando un paciente ingresa a la fase II, debe tener una excelente comprensión de las habilidades que se enseñan en el entrenamiento de habilidades en grupo.

 

Para cada fase, hay metas que se priorizan según la relevancia en la conducta diaria del paciente y la relevancia para la sesión en cuestión. Entonces esta es una terapia individual con un programa basado en metas. Las metas difieren entre el contacto individual y el grupal, así como para el contacto entre sesiones como enviar mensajes de texto al paciente, enviar un correo electrónico o llamar al paciente. Hay diferentes metas para cada uno de ellos, que cubriremos en una sección posterior.

 

Más allá de la fase II, las fases II y IV no están tan desarrolladas en la teoría de DBT como lo están las fases I y II. De hecho, no se ha escrito mucho sobre la fase III, que supone vivir la vida, confiar en sí mismo y lograr objetivos personales; o la fase IV, donde el paciente encuentra un sentido más profundo a través de la existencia espiritual. La mayor parte del trabajo que se realiza en DBT y que ha sido estudiado se refiere a las fases I y II.

 

Puntos clave. El DBT estándar incluye cuatro Fases más una etapa de pre-tratamiento. Todos los pacientes inician en pre-tratamiento. No hay una cronología para moverse entre las fases. Las metas son diferentes en cada fase. La mayoría de los pacientes comienzan en la fase I. La fase I es de la que más se habla e involucra la estabilización de la conducta. Si se presentan conductas que atentan contra la vida, auto-agresiones, o conductas que interfieren significativamente con la terapia o con la calidad de vida, el paciente debe permanecer en la Fase I. Las historias de la infancia e historias traumáticas no se abordan sino hasta la fase II. Y, por último, existe muy poca información sobre las fases III y IV.

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